Home
Antarctica Discounts
Home I Antarctic I Cape Horn I Arctic I Our Products I Contact
cu

Expeditions to the Antarctic Peninsula, South Georgia, Cape Horn, Falklands & Tierra Del Fuego

On this virtual tour you may see: Majestic mountains dipped in snow... Crystalline waterways... Whales, seals, Soaring Andes condors... Ice-blue Glaciers that shimmer like jewels..


         
10 de Junio de 2000


Por Daniela Rusowsky


---------------------------------------------------------------------------- ----

Los investigadores de la Universidad de Chile están realizando la consolidación de los huesos, para luego someterlos a estudios de ADN.


El pueblo yámana
Se ha registrado que el poblamiento del sector de Canal Beagle comenzó hace aproximadamente 9.000 a 7.500 años, después que el retroceso de los hielos de este antiguo glacial hiciera posible el avance del bosque y la presencia humana. Naves europeas comenzaron a pasar por la zona sur desde el siglo XVII. Uno de los pueblos que habitaba la región austral eran los yámanas, pueblo canoero cuyas firmes embarcaciones eran fabricadas con corteza de árbol, en las que pasaban gran parte de su tiempo. Sus viviendas en tierra firme eran de material ligero y sólo servían para pasar unos pocos días antes de regresar a la canoa.


La educación de los niños tendía a la separación por sexos, lo que se iba acentuando con la edad. Por ejemplo, la confección de cestos con juncos trenzados utilizados para servir de recipiente de moluscos y frutos silvestres, era una labor exclusivamente femenina. Los hombres se dedicaban a la caza y cuando obtenían una presa grande, como una foca o ballena, repartían su carne y ninguno podía negarse a compartirla, pues si sobraba se echaba a perder.


Pese a lo frío del clima, los yámanas andaban prácticamente desnudos. Los varones usaban una pequeña capa de cuero de lobo sobre la espalda, mientras que las mujeres usaban un taparrabo de cuero denominado masakana.


El paso de un arado sobre un sitio arqueológico localizado en Isla Navarino, próxima a la localidad Puerto Williams, dejó al descubierto la existencia de tres osamentas yámanas y una serie de artefactos de piedra pertenecientes a ese pueblo. Hasta el momento, se conoce muy poco acerca del poblamiento temprano de este territorio por parte del pueblo canoero, el que habría ocurrido hace unos nueve mil años aproximadamente. El estudio del sitio podría ser una pieza clave para conocer algo más sobre la vida de estos hombres. "Fuentes etnográficas señalan, por ejemplo, que los yámanas no usaban cementerios, pero los restos que logramos rescatar están en posición mortuoria lo que significa que fueron enterrados. No es que hayan quedado tres cuerpos por ahí y los cubrió la tierra sino que se trata de tres tumbas", comenta Eugenio Aspillaga, antropólogo físico de la Universidad de Chile.


El cementerio está situado en una terraza alta de origen glacial, ubicada en la Ensenada Villarino, en la costa norte de la isla. En el lugar se encontraron tres osamentas bastante completas, dos de las cuales corresponderían a niños de 4 y 9 años mientras que la tercera sería de un adulto mayor de 30 años. Dos pequeños huesos encontrados en el lugar hacen sospechar que podría existir un cuarto individuo bajo tierra, lo que debería ser confirmado en una futura excavación planificada del sitio.


El hallazgo desencadenó una operación de rescate llevada a cabo por un equipo de la Universidad de Chile, liderado por el arqueólogo Carlos Ocampo. El grupo de investigación se encontraba en esos territorios trabajando en un proyecto Fondecyt destinado, justamente, a estudiar las adaptaciones humanas a ambientes marítimos en zonas cercanas a los polos, en particular los sitios arqueológicos de canoeros patagónicos, como los yámanas.


ESTUDIO DE LABORATORIO
Los cuerpos están siendo estudiados en el laboratorio de antropología física de la Universidad de Chile, donde fueron exhibidos en forma exclusiva para La Tercera Los restos serán sometidos a análisis del ADN mitocondrial para comprobar las líneas de continuidad temporal en la ocupación del territorio. "Tuvimos que aplicar complejas estrategias de conservación para traerlas íntegras al laboratorio. Ahora estamos en un trabajo de consolidación de huesos", agrega Aspillaga. El próximo mes llegarán desde Israel los resultados de los estudios radiocarbónicos que permitirán estimar su data. "Creemos que los restos son tardíos, lo que tiene un rango muy amplio que puede ir desde hace tres mil años antes del presente hasta la época de contacto con europeos en el año
1830", señala el arqueólogo Carlos Ocampo.


Ahora bien, de acuerdo a los investigadores, no hay en el lugar señales materiales de que se trate de este último período, pero eso no significa que no puedan ser restos recientes. "Los arpones recuperados como ajuar corresponden a los de tipo tardío, y son el único material de los hallazgos que nos permitiría hacer un diagnóstico", explica el arqueólogo Carlos Ocampo.


Para consolidar el estudio sistemático de la cultura yámana, también conocidos como yahganes, los investigadores se han propuesto crear una fundación destinada a este fin. La organización llevará el nombre de Fundación Wulaia, término yámana que corresponde al lugar donde Darwin y Fitzroy dejaron a Jimmy Button, el emblemático indígena que fuera recogido de la zona de los canales, llevado a Europa durante tres años y luego regresado a los canales australes.


FALTA DE CONCIENCIA
El hallazgo está asociado a un conchal arqueológico, formado por millones de valvas de mariscos que fueron depositadas por los habitantes de los canales durante miles de años como resultado de la ingesta de moluscos, parte importante de su dieta. Los yámanas, además, armaban sus campamentos sobre estos depósitos los que, con el tiempo, se han transformado en un importante testimonio de su vida material pues en su interior están enterrados objetos de uso habitual como cuchillos, puntas de proyectil y objetos rituales.


Dado que las osamentas se hallaron mientras se araba el predio, parte de los huesos fue destruida y se desperdigó el material arqueológico, dificultando su reconstrucción. Afortunadamente se logró detener los trabajos y facilitar la operación de rescate.


"Hace falta apoyo y coordinación de las autoridades locales y la comunidad para contar con medios para lograr huertos exitosos sin necesidad de usar suelos que guardan el secreto de pueblos que se adaptaron exitosamente en esas latitudes", concluye Carlos Ocampo.


cd